Palabra de Mike

Soy un maldito desastre. Pero aquí tenéis,una nueva entrega.

Por cierto, si alguien sabe la forma de poner en forma de lista todas las entradas sin que te filtre por año y mes,que se ponga en contacto conmigo a través de los comentarios. Muchas gracias.

PD: Para los nuevos, usad la lista de la derecha para leer la historia desde el principio y así enteraros mejor.
.Mike

2/08/2009

El acuerdo



-¿Lo habéis traido?

-Claro que sí,preciosa. Aquí tienes. Veinticinco mil cromos de La Sirenita, tal y como pediste.

-¿No estarán marcados no?

-Sin marcar y con numeración aleatoria. No te preocupes, somos de fiar.

-Ya, claro.

-No creo que estés en posición de dudar de nadie, y más viendo lo que estás haciendo.

-Tienes razón...¿Mi madre está bien?

-Perfectamente. Te da recuerdos. Nos ha dicho que te demos un recado.

-¿Cual es?

-Dijo: Que no se olvide de quitarse las zurraspas.

-Siempre está con lo mismo.

-Bueno, seguimos con el trato. La soltaremos cuando declares.

-Lo se,lo se. Y él...¿está bien?

- Digamos que está vivo. Pero no te preocupes,lo verás en el juicio.

-De acuerdo. Tengo que irme. Seguiremos en contacto.

-Mantente localizable,preciosa. O tu madre lo pagará.

1/30/2009

Tercer grado.



-¿Vas a hablar ya maldito?

Otro golpe. Siento el sabor de la sangre en mi boca.Levanto mi magullada cabeza y miro fijamente al policía que me está golpeando.

-Conozco bebes hemofílicos con mejor gancho que tu.

-¿Cómo dices, escoria?

-Te digo,fracasado, que si hicieran un campeonato de gente que pega flojo, tu jugarías la final contra mi abuela moribunda. Y no serías el favorito.

Coge carrerilla, me mira fijamente y suelta un puñetazo que hace que se tambalee la silla dónde me tienen atado. Siento como algo se suelta dentro de mi boca. Es un diente. ¿Dejararán entrar al ratoncito Pérez a la cárcel?.Espero que sí...

-Vamos Mike, no te hagas el duro. Los golpes te duelen como al que más. Sólo tienes que confesar, y parará el sufrimiento. Da igual si lo hiciste o no. Solo di que lo hiciste.

-Esta bien...lo hice.

Los golpes paran.Jefferson saca una grabadora y se acerca a mí confiado.

-Me alegra que hayas entrado en razón...vamos Mike, díselo a la grabadora.

-Lo hice...

-¿Qué hiciste?

-Me folle a tu madre.

Jefferson enloquece. Empieza a dar gritos mientras los 2 policías me golpean con todas sus fuerzas. Comienzo a marearme. La sangre escapa a borbotones de mi mandíbula rota.

-Te vamos a dejar la cara tan bonita que no te va a reconocer ni tu madre.

Hago un esfuerzo tremendo por levantar la mirada. Vamos Mike,no flojees.

-Con que me reconozca la tuya me sobra.

Siento un fuerte golpe en la sien. La habitación comienza a dar vueltas mientras oigo al comisario Morsa gritar a sus subordinados.

-¡Maldita sea,parad!¡lo quiero vivo! Lleváoslo a la celda.

La oscuridad llena mi campo de visión mientras siento como me desatan. Intento reunir fuerzas suficientes para forcejear,pero las extremidades no responden. Pierdo el conocimiento mientras me arrastran fuera de la sala de interrogatorios.


Una fría sensación me saca de mi ensueño. Abro los ojos y veo una cara jodidamente rara mirándome muy de cerca.

-Joder, tienes que ser o muy malo o muy importante para que te hayan dado tal paliza.

Me concentro en su cara,intentando reconocerlo. Es el tipo de la celda.En sus manos tiene un cubo que acaba de vaciar en mi cara. Tiende su mano y me ayuda a ponerme en pie.

-Te envidio ¿sabes?. A mi hace días que no me pegan ya. Echo de menos una buena paliza como la que te acaban de dar. ¿Qué quieren saber?

-Quieren que confiese.

-¿Y por qué no lo haces?Ahh claro, eres "inocente".

-Lo soy.

-Claro claro, ya me lo has dicho... Bueno chico,no puedo curarte esas heridas, pero puedo ofrecerte un poco de la mierda que nos dan de comer aquí, así que siéntate y come algo. ¡Necesitaras fuerzas para la paliza de mañana!

Me mira fijamente mientras sostiene una bandeja con algo parecido a comida.Este tipo esta jodidamente loco.

-Por cierto, yo se tu nombre, pero tu no sabes el mío. No es justo. Me llamo Spencer.

1/16/2009

La gente con bigote es mala persona



Salgo del coche de policía, sintiendo en mis muñecas el frío tacto de las esposas. Atravieso la puerta de la comisaría escoltado por 4 hombres uniformados. No hay preguntas, ni identificación. Nadie me lee mis derechos, ni rastro del "tienes derecho a permanecer en silencio". Me llevan abajo, a las celdas.

Abren una de las puertas y me invitan a entrar. No hay violencia, ni malos modos. Todo esto es muy extraño.

Entro, obediente, y cierran la puerta tras de mí. Estoy encerrado. En la esquina de la celda, un tipo de aspecto peculiar me mira fijamente.

- Bienvenido al infierno.

-
Hola.

-¿Qué haces aquí?

- Necesitaba unas vacaciones...

-Vaya, así que vas de tipo gracioso...¿nunca te han contado lo que les hacen a los graciosos en prisión?

Me lanzo hacia él y agarro su escuálido cuello.

-Ha sido un día horrible, y me encantaría que me dieras una excusa, por pequeña que fuera, para pagarlo todo contigo, así que, por tu bien, no molestes.

-De acuerdo, de acuerdo, no te enojes.

Lo suelto. He ganado.

-No digas esa palabra.

-Cual,¿enojar?

-No la digas. Me da asco.

-Perfecto,lo que tu digas...seamos amigos.¿Porqué estás aquí?

-No lo se.Soy inocente.

-Claro claro,aquí todo el mundo es inocente, perdóname por dudar...¿Quieres que te diga porqué estoy aquí?

-Lo vas a decir de todas formas, así que dispara.

-Me cague en un árbol.

-¿Y por eso te encierran?

-Ese árbol tenía amigos muy influyentes.

-Es difícil de creer.

-Bueno, yo me he creido lo de tu inocencia,así que podrías hacer un esfuerzo.

Touché
. No es mal tipo, después de todo. Y recuerda Mike, hay que tener amigos hasta en el infierno.

Oigo unos pasos que bajan hacia aquí.Tres hombres. Dos de ellos usan zapatos baratos, probablemente los que vienen de serie con el uniforme de policía. El otro lleva unos mocasines de los caros. Un tipo importante,o al menos eso se cree él. Tiene un chicle pegado en el tacón del zapato derecho. Sabor hierbabuena,creo. Pasan por todas las celdas, y se detienen justo delante de la mía.

Michael Jefferson. Comisario. Grande,gordo,presuntuoso y corrupto hasta la médula. Ha cambiado muy poco estos años. Su enorme y grasiento bigote sigue decorando su oronda cara. En la comisaría era conocido por Morsa Jefferson, apodo que, por supuesto no le hacía ninguna gracia. Fue una de las razones por las que dejé el cuerpo. Si Michael está aquí, sólo puede significar una cosa: Problemas.

A su lado, dos agentes de policía me miran fijamente.

-Mira a quien tenemos aquí...me averguenza ver en lo que te has convertido, Stepanev.

-Hola, comisario Mors...digo Michael. Ha llovido mucho desde la última vez que nos vimos.

-No en Etiopía. Allí llueve más bien poco. Ven con nosotros, tenemos una confesión que firmar.

-Va a ser difícil, comisario.Soy inocente.

-Lo sé Mike, pero no me importa. Te aseguro que en cuanto te sentemos en la silla de interrogatorios y te presentemos al Sargento Nudillos, te van a entrar unas ganas terribles de declararte culpable.

- Ya conozco al Sargento Nudillos, se licenció conmigo en la academia. Un tipo agradable. Hace una exquisita lubina a las finas hierbas.

-Bueno, entonces te moleremos a palos.

-Hace falta mucho más que 2 matones en uniforme para doblegar a Mike J. Stepanev, y deberías saberlo.

-Tan gallito como siempre...veremos si sigues igual dentro de un par de horas.

Abren la puerta, me agarran y me empujan hacia afuera.Mientras me arrastran hacia la sala de interrogatorios, puedo oir cómo mi compañero de celda chilla como un loco. No te preocupes, amigo. Volveré.




12/15/2008

Encerrona


Abro los ojos. A veces sueño cosas demasiado bizarras. Me incorporo, y noto como se desentumece mi cuerpo. Parece que llevo años dormido...

Salgo del baño y comienzo a vestirme mientras miro mi reflejo en el espejo. La misma ropa, la misma cara...un día mas de rutina, a pesar de todo.

A veces desearía llevar tutú. Se iban a cagar todos...

Me pongo la gabardina, cierro la puerta y bajo las escaleras pensando un color para el tutú que resalte mis encantos.

Llego al bloque de edificios de mi oficina. Al contrario que otros días, el lugar está completamente en calma. Atento Mike, aquí pasa algo...

Un ruido estridente me hace levantar la mirada. Un señor mayor en una ventana se hurga en la nariz, saca un moco increiblemente redondo, lo monta en una catapulta en miniatura, y la acciona gritando ¡¡¡A la carga!!!.

Ruedo sobre mi mismo, esquivando el proyectil. Desenfundo mi arma, y de un disparo destruyo la poderosa máquina de asedio. Vuelvo a ganar Sr Rogers.

Abro el portal, cruzo el descansillo y llamo al ascensor. Un crujido mecánico precede a la apertura de sus sucias puertas. Pulso el botón, el ruido se repite y comienzo a subir. Un papel perfectamente doblado y pegado con celo a la pared del ascensor llama mi atención. Le doy la vuelta y leo.

-Estas jodido.

La letra me es familiar, aunque no consigo relacionarla con nadie conocido. Saco mi boligrafo de 10 colores, lo coloco en modo amarillo limón, y procedo a dibujar un pene como mandan los cánones antiguos. Muy listo Mike, si lo dibujas en ese amarillo, nadie lo verá a primera vista, aunque tú sabrás que está ahí.

El ascensor para de golpe, y abro sus puertas con esa agridulce sensación que se produce al hacer algo malo, pero divertido. No importa, si te arrepientes, siempre puedes volver y disimular el pene pintando una cara encima. Eso nunca falla.

Michale J. Stepanev. Detective. Ya ni recuerdo los años que lleva escrito en esta puerta...un momento. Hay algo raro en la puerta.

Sangre.

Mi mano derecha se coloca de forma automática en la empuñadura de la pistola. Abro de una patada la puerta y espero pacientemente contra la pared. Ni un ruido.

-¡Quien anda ahí,maldita sea!

El silencio es la única respuesta.

Cruzo el umbral de la puerta apuntando al vacío. Mi despacho está completamente desordenado. Hay sangre por todas partes, como si se hubiera rodado Blade IV aquí mismo y hubieran tenido que cancelarla justo antes de llamar al servicio de limpieza. Un olor familiar inunda mis fosas nasales. El olor a cadaver.

-No puede ser,no puede ser...¿Sally?

Localizo la fuente del olor en una esquina cerca de mi escritorio. Un repentino e involuntario suspiro de alivio escapa por mi boca. No es ella,gracias a Dios.

Me acerco a la pobre desgraciada, y comienzo a examinar lo que queda de ella. La cara está parcialmente desfigurada, y tiene tantos disparos en el pecho que es difícil distinguir su ropa manchada de sangre de los jirones de piel. De su mano derecha cuelga un bolso de apariencia cara. Examino su contenido, y encuentro su documento de identidad. Amanda Meyers. Es la mujer que vino para que buscase a su marido. Supongo que ya no podrá pagarme...

Oigo jaleo en la escalera. Alguien sube. Más de uno. Ahora entiendo la nota en el ascensor.

-Estoy jodido.

Dos tipos perfectamente uniformados entran en la oficina con sus armas preparadas. Policías. Me ven, y me apuntan con el arma.

-¡Alto!¿Es usted Michael Stepanev?

Bajo mi arma muy despacio mientras respondo.

-Si, soy yo.

-¡Maldito bastardo! ¡Queda detenido por el asesinato de Amanda Meyers!

-¿Cómo sabéis que es ella si acabáis de llegar?

-Tenemos una testigo. Lo vio todo. Ella nos llamó.

¿Ella?No puede ser. Te la han vuelto a jugar Mike. Maldigo en silencio mientras me colocan las esposas. Ella nunca me delataría...sin embargo, si no ha sido ella...¿Dónde está Sally?.

12/07/2008

Back...in black?


Abro los ojos lentamente, y veo una extraña luz. Como las que salen en las películas mientras alguien muere y le dicen: ¡no mires a la luz!. Pero no hay nadie que lo diga, así que alzo la vista y la miro. Su tonalidad cambia, e increiblemente, comienza a hablar:

-HOLA MIKE.

-Hola...luz. ¿Qué, o quien eres?

-SOY TU CREADOR.

-¿Y porqué hablas como un niño de 10 años en un foro de videojuegos?

-¿CÓMO?

-Las mayúsculas. Son molestas. No te hacen falta,ya me imagino que serás todopoderoso y demás, así que puedes hablar sin ellas.

-De acuerdo. ¿Mejor así?

-Mucho mejor.Bueno, así que eres mi Creador...¿Dónde estoy ahora?

-Estas en la zona olvidada. Aquí se encuentran todas las cosas que un día hice, pero que al final olvidé.

-Interesante. Así que me has olvidado,y ahora estoy en una especie de limbo...¿Y que hay de Sally?

-Bueno,es complicado de explicar, pero, al ser tu el protagonista de la historia, sólo tu existes aquí. El resto de personajes forman parte de tí, ya que tu eres sólo una idea...

-Vamos, déjate de tonterías. Sólo dime como salgo de aquí.

-Bueno,en realidad no puedes...hace tiempo que dejaron de surgirme ideas, y te deje de lado...

-¡Maldita sea! ¿Me estás diciendo que la única razón por la que he dejado de existir y floto en un jodido limbo sin nadie con quien hablar es tu falta de imaginación?

-Bueno, si lo quieres ver de esa forma tan negativa...sí.

-Vamos a hacer una cosa. Vas a decirme dónde está la salida, y cuando salga de aquí, vas a escribir que salgo de la cama, me visto, cojo el coche y voy a mi maldita oficina. Allí estará Sally, resolveré un jodido caso y le daras sentido a mi vida. ¿Vale?

-No es tan fácil Mike, eres un personaje bastante estereotipado, y probablemente se me agoten de nuevo las ideas y...

-Tú Hazlo.

-De acuerdo. Tu sabrás...

La luz se apaga. Ante mí, aparece una gran puerta de madera, que emite un extraño sonido al abrirse. Al otro lado puedo ver mi vieja habitación destartalada, tal y como la dejé. Me coloco el sombrero,abrocho mi raida gabardina y saco un chupete rojo del bolsillo. Lo coloco entre mis labios y camino hacia la puerta sin mirar atrás.

-Preparaos escoria. Mike ha vuelto.

6/18/2007

The End



Queridos lectores, como podríais sospechar debido a la falta reciente de nuevas aventuras de Mike... me enfrento a un grave problema de falta de ideas. Así que, no se si de forma definitiva o cautelar hasta que vuelva la musa, me veo obligado a dejar en el limbo a Mike y compañia. Os agradezco a todos vuestro apoyo y vuestras visitas y espero que tengáis suerte en todo.
Un saludo de mi parte, y recuerdos de Mike. No ha muerto, simplemente no tiene nada que contar.

5/22/2007

Sólo es trabajo.


Me levanto temprano y dejo a Steve roncando en el sillón. Salgo de su casa y bajo las escaleras hacia la calle. Llamo a un taxi que esta vez sí pagaré, gracias a Steve.

Voy a la oficina sin pasar por casa, tengo que verla.

Subo las escaleras sin notar apenas la herida de bala,y cruzo la puerta entreabierta con mi nombre en el cristal. Sally está allí,esperándome. Me mira y su ojo brilla,y después dirige su ciclopea mirada hacia el sillón. No está sola.

- Hola Mike, me alegro de verte sano y salvo. Esta es la Sra Meyers. Ya te comenté por teléfono...

Me cuesta concentrarme,sólo puedo pensar en abrazar a Sally...pero el trabajo es el trabajo y me fuerzo a mirar en la dirección que la rolliza mano de mi secretaria señala.

Sentada, fumando un cigarro largo,me observa. Sus ojos verdes se clavan en mí como si estuviera hecho de algún material brillante,como el de los chalecos reflectantes de los coches. Me miro. No soy fosforito. Menos mal.

Es joven. Quizá demasiado joven para ser señora. Lleva puesto un traje de terciopelo negro algo ajustado que remarca su esbelta silueta. Su melena pelirroja enmarca una cara algo pálida y delicada. En su mano izquierda sostiene un largo cigarrillo,que mueve rítmicamente. Me mira,con una mezcla de curiosidad e impaciencia.

- Usted debe de ser el detective Mike.

Su voz es como el sonido producido por el ano de un gran mamífero al expulsar el aire. Cuerpo de escándalo, voz de pedo. Curiosa combinación.

- Si,soy yo. Perdone el retraso,he tenido unos días muy movidos.

- No se preocupe,estoy acostumbrada a la ineptitud.

La última palabra suena como el clásico pedo en el que haces toda la fuerza posible pensando que va a ser gargantuesco, y luego no sale casi nada. Sí,de esos.

Sally mira a la Sra Meyers con rencor. Creo que está celosa. No te preocupes preciosa,hace falta mucho más que un cuerpo escultural, una melena salvaje y unos ojos de cuento de hadas para atrapar al viejo Mike.

- Bien,¿que le trae por aquí?

- Quiero que siga a mi marido. Creo que me está engañando.

- ¿Sólo eso?

- ¿Vale usted para algo más?

Esta mujer no me gusta nada...Pero es trabajo.

- De acuerdo,seguiré a su marido.¿Puede darme alguna información sobre él?

Busca en su bolso y saca un fino sobre blanco.

- Aquí está todo lo que debe saber.

- Perfecto. Acompañe a mi secretaria a su despacho y le informará de las tarifas para estos casos.

- Le daré 500 dolares si logra averiguar qué hace mi marido cuando está fuera de casa. Puedo pagarle más aun si me trae pruebas.

La palabra "pruebas" en su boca me recuerda a mis dias de retención de heces, en la comisaria.

De acuerdo. Vuelva dentro de una semana; Tendrá noticias de su marido.

- Eso espero. Hasta dentro de una semana.

Se levanta del sillón con elegancia y se marcha por la puerta sin mirar hacia atrás.

Sally se abalanza hacia mí y está a punto de hacerme tropezar.

- ¿Qué te ha pasado?¿Dónde has estado?¿Estás bien?¿Porqué esa mujer tenia el ano en la boca?

Beso a Sally en la mejilla y le cuento todo lo que ha pasado estos últimos días. Mientras lo hago, me presta total atención mientras redondea un erótico moco recién salido de su nariz.

- Menos mal que estás a salvo.¿Que piensas hacer ahora?

- He estado meditando Sally,y creo que de momento es mejor dejarlo pasar.

- ¿Cómo?

- Sea lo que sea lo que me hicieron, de momento no hay forma de saber nada. Así que volveremos a la rutina hasta que tenga alguna pista. Las facturas no se pagan solas. Las pagan persona como la Sra Meyers. Y algún mes tendré que pagarte, Sally.

- Sabes que eso no es ningún problema. Con estar a tu lado y poder comerme las pelusas de la moqueta estaré bien.

- Gracias.

Nos miramos. Bizqueo un poco intentando mirar su pupila con mis dos ojos a la vez.Ella responde a mi mirada y lanza el moco a traves de la habitación. Nos miramos. Ella acerca su cara lentamente...

- Tenemos trabajo. Veamos que hay dentro de este sobre.

No puedo hacerlo, Sally. Te mereces algo mucho mejor.

Abro el sobre, y encuentro una foto de carné y un par de pequeñas notas. En una aparece el nombre del supuesto marido: Ethan Meyers; En la otra, una dirección y un pequeño poema:

Cuando era pequeñito

Me lavaban en la olla

Ahora que soy mayorcito

No me cabe ni la bolla

La última palabra está borrosa. Pero seguro que es bolla.

- Sally, localizame esta dirección. Yo voy a buscar datos de este tipo.

- Volando.

- Mejor ve a pie, el techo está sucio.

5/14/2007

Salmuera,cigarrillos y un mirlo avispado.


-Mike,deja de chillar como una niña,esto ya casi está.

- No creo que los últimos tres pellizcos a la herida fueran necesarios.

-Eso es por no pasarte más a menudo a visitarme.¿Qué te ha tenido tan ocupado últimamente?.

Le cuento la historia a Steve como si nada hubiera cambiado desde la última vez que nos vimos. Es bueno darte cuenta de que aun tienes gente en la que se puede confiar.

-Joder Mike,tu siempre metido en lios. ¿Y no sabes nada de lo que esa zorra te ha hecho?.

-Nada Steve, ni siquiera se cuanto tiempo estuve allí. Sally estará preocupada.

-Hay un teléfono en la cocina, si quieres llamar a la oficina.

-Gracias,no tardaré mucho.

Voy a la cocina. Abro la nevera, a ver si hay algo de comer. Está más vacía que la mía, a excepción de un recipiente blanco en una de las baldas. Lo abro. Está lleno de lacasitos. Joder Steve,estás enfermo.

Marco el número de la oficina y compongo una imagen mental de Sally sentada en su silla esperando ansiosa mi llamada. Antes de que el segundo pitido suene descuelga el teléfono.

-¿Si?

-Hola muñeca.

- ¡Mike!Por el amor de Dios ¿Dónde te has metido?.

- Es una larga historia. Mañana iré a la oficina.¿Hay algo de trabajo?.

- Ha venido una mujer con pinta importante preguntando por tí, pero le dije que no estabas. Cogí su número.

- Buena chica. Por cierto, localiza la dirección de un taxista llamado Jack Sanders y envíale 12 pavos con cincuenta y dos y una bolsa de gusanitos. Sin Ketchup.

- Entendido Mike. Te he echado mucho de menos.

- Mañana te veo.

Cuelgo y me quedo un rato apoyado en la pared de la cocina. Yo también te he echado de menos, Sally.

Steve me interrumpe con su voz ronca.

-Mike, en cuanto a lo que te hicieron y demas, puedo conseguir algo de instrumental caro del trabajo y hacerte algunas pruebas. Seguro que encontramos algo.

-No te preocupes Steve,estoy bien. Si empeoro, se a dónde acudir. Gracias por la cura y el vendaje. Tengo que irme, tengo trabajo.

- Ni hablar tipo duro. Esa herida tiene que reposar al menos hoy. Tengo unas cervezas y hoy echan un documental sobre plancton. Te quedarás aquí y fingirás ser un tío normal y corriente que ve documentales con sus colegas mientras bebe cerveza. El trabajo puede esperar.

-Bueno,si insistes...

Abro una cerveza mientras me siento en el sucio sillón de Steve. Tiene razón. Los problemas pueden esperar un día. Miro de reojo a mi amigo y agradezco en silencio todo lo que está haciendo por mí. Probablemente mañana salga de aquí y no vuelva a verle en otroas 5 años, pero se que si alguna vez necesito algo, estará allí. Gracias Steve.

-Mike, atento, que empieza el documental, ¡y los primeros minutos pueden ser decisivos!

Me acomodo mientras bebo un fresco trago de cerveza y dejo que el comentarista me seduzca con su apasionante voz.El plancton, la última frontera...

5/06/2007

Un viejo amigo...



Se acerca un coche. Es un taxi. Tapo la herida de la pierna con la gabardina y levanto la mano. Ha parado. Me siento en la parte de detrás, intentando que no se note la cojera. El taxista me examina por el espejo retrovisor.

- Hola jefe, ¿ dónde le llevo?.

- ¿Sabe cómo llegar a Saint´s square desde aquí?

-Claro, no está muy lejos.

-Pues lléveme al 32 de la calle Newman.

El coche suena como la caldera de un barco viejo. Está algo sucio, incluso para ser un taxi. En la radio suena una canción genérica de pedofilia animal. Como odio las modas.

- ¿Oiga,le gusta el fútbol?

- No,la verdad es que no.

- A mi tampoco. Me gusta algo el curling, pero últimamente se está envileciendo por el dinero. La semana pasada un equipo noruego compró a la estrella del equipo islandes más conocido por 65 euros, unos 60 pavos. Es increible que alguien esté dispuesto a pagar semejante dineral por una persona ¿eh?

- Si,es increible.

-¿Sabe? . Usted parece una buena persona. Es raro recoger a alguien normal en esa zona de la ciudad. El otro día me paró un tipo más o menos en la misma calle y el muy cabrón salió corriendo sin pagarme. Es increible a lo que puede llegar la gente...

Llevo mi mano al bolsillo trasero con disimulo. Como sospechaba,la cartera no está. A ver como se lo explico. El taxista sigue conduciendo sin darse cuenta de que hoy tampoco van a pagarle.

- ¿Se ha fijado en el tiempo? Este jodido planeta cada día está peor. A estas alturas del año y todavía hace un frío de cojones. No se cuando piensa actuar el gobierno y arreglarlo. Si lo se no voto a ese maldito mentiroso.

-Sí, la culpa siempre es del gobierno...

-¡Claro que si! Ellos se forran con trapicheos y demás y nosotros pasando frío y teniendo que pagar los sobrecitos de ketchup en los restaurantes. El mundo es jodidamente injusto. Por cierto, estamos llegando ya, me dijo el nº 32 ¿no?

- Sí.

- De acuerdo. Son 12 pavos con cincuenta y dos, pero como ha sido una carrera distendida y me ha caido bien, se lo dejo en 12 justos.

Junto mis dedos índice y corazón y los pongo en la sien del taxista, haciendo de pistola improvisada.

- Lo siento,no puedo pagarte.

- Mierda mierda mierda,me la han vuelto a jugar...vale tío, pero no dispares. Tengo una familia que alimentar.

Miro su nombre en la licencia del taxi y lo memorizo. Jack Sanders.

- Ahora voy a salir del coche. No quiero que hagas ninguna locura, me has caido bien y no quiero matarte, ¿de acuerdo?.

-Claro como el agua.

Salgo del coche y el taxista sigue calle abajo sin mirar atrás. Era un buen tipo, pero era él o yo.

Entro en el nº 32, y cojo el ascensor hasta el tercero. Espero que Steve no se haya mudado, llevo media vida sin venir aquí.

Steve es un viejo amigo de la policía. Trabajaba como médico forense cuando yo patrullaba las calles, y nuestra pasión común por la mantequilla de cacahuete y las cebras invertidas nos convirtió en grandes amigos. Nunca me ha fallado, y espero que esta vez no sea una excepción.

Llamo al timbre. Nadie responde. Insisto. Oigo una voz lejana.

- Ya va, ya va.

La puerta se abre y allí está Steve, despeinado y sin afeitar, como siempre.

- Hola Steve.

- Coño Mike,cuánto tiempo. ¿Qué te trae por aquí?

- Me apetecía verte, simplemente. Te echaba de menos.

- Eso no se lo cree nadie...vamos entra.

Entro en su piso y me acomodo en uno de los sillones. Nada ha cambiado desde la última vez que estuve aquí, salvo un cuadro con un pene pintado que me resulta extrañamente familiar. Esta mierda debe ser lo último en decoración.

-¿Cómo te trata la vida Steve?

-No puedo quejarme. Sigo abriendo cadáveres para el gobierno y el sueldo me llega para sobrevivir y para pagarme alguna prostituta tailandesa de vez en cuando. ¿A qué has venido?

- Tengo una pequeña amiga del 45 en el muslo izquierdo y me está pidiendo a gritos que la saques de ahí.

- Ya decía yo. Empezaba a creerme lo de que me echabas de menos. Vamos, ven a mi cuarto, ahí tengo la camilla. Ya me contarás que hace ahi esa bala mientras intento sacarla.

4/22/2007

Torturado


Otro pinchazo. Ya hace tiempo que he perdido la cuenta de cuánte mierda me han metido dentro. Mi cuerpo yace en la camilla y ya no lucha por escapar. Soy como una cobaya,pero con mas carisma y menos dientes. Todo está perdido.

Ahí viene otra vez. Esa sensación que llega a los pocos minutos del pinchazo. Mareos y dolor al principio,después sólo cosquilleo y alucinaciones aleatorias. Por lo menos esta parte es divertida. Es como un video musical de los 70, pero hay menos solos. Me quedo dormido viendo a un perro azulado difuminandose en el viento.

Despierto y está allí, tomando notas. La artífice de toda esta orgía de drogas y dolor. Me mira y sonríe como si esto fuera lo más normal del mundo, y continúa mirando al monitor mientras toma nota de lo que aparece en pantalla.

-¿Qué me estás haciendo?

-Continúo con lo que dejamos a medias hace años, Mike. El doctor Kowalsky murió hace tiempo, pero yo llevaré sus teorías hasta el final. No te preocupes. Mañana serás libre.

-¿Vas a soltarme?

-Claro que sí. Ya está todo hecho. Y sabemos dónde encontrarte si te necesitamos.

-Si vuelvo a verte te mataré. Lo juro.

-No creo que lo hagas Mike. Descansa un poco, tienes que reunir fuerzas para mañana...

Se va de la habitación, sin mirar atrás. Mañana me habrán soltado.

Las drogas hacen su efecto y comienzo a caer en brazos del sueño. Me vengaré de esto Srta Rogers. Me vengaré...

Abro los ojos. Empiezo a cansarme de que el que escribe utilice siempre el mismo recurso para seguir el hilo de la historia. Pero no importa,hay cosas mas urgentes que atender. Estoy fuera.

En un callejón maloliente,para ser más concreto. Curiosamente llevo puesta mi ropa,y el chupete cuelga de mi cuello sujeto por la cadena de plástico con ilustraciones de barrio sésamo. Comienzo a andar sin rumbo, preguntándome porqué me ha soltado cuando me tenía donde quería. Quizá ya ha conseguido lo que quería...

-¿Dónde crees que vas, tipo duro?

Me giro. Estoy cansado. Mierda,ahora no. El bebé.

- He oido que la doctora te ha soltado...Nos dio órdenes expresas para que no te tocáramos, pero yo tengo una idea mejor. Creo que voy a matarte Mike. Me das asco.

Saca una pistola del pañal y me apunta. Intenta parecer inperturbable Mike, esperemos a que cometa un error.

-Hola bebé, tan elegante como siempre.

-Tus bravuconadas no te servirán de nada hoy. Yo tengo la pistola, yo soy el que hace las bravuconadas.

- ¿Mamá te deja jugar con pistolas?

- Tu lo has querido.

Aprieta el gatillo, y siento fuego en mi pierna derecha. Caigo al suelo mientras la herida empieza a sangrar. Duele. Intenta concentrarte, aun estás vivo.

-¿ Ves Mike?, deberías ser más educado, y más con alguien que te va a hacer un favor tan grande como poner fin a tu vida, monstruo.

Comienza a acercarse a mí,andando despacio, seguro de su victoria. Se agacha y pone la pistola en mi cabeza.

-¿Sabes qué? He pensado que sería divertido oirte suplicar un poco. Quiero ver como un tipo duro como tú suplica por su vida. Hazlo, y te mataré rápidamente.

-Sigue soñando.

Se enfurece.Se acerca hasta mi oreja y me susurra.

Parece que no has entendido del todo la gravedad del asunto. Vas a morir. Fin, caput. No tienes ninguna posibilidad de escapar. No habrá mañana para ti. No podrás ver el capítulo de mañana de los teletubbies, porque estarás muerto. Lo único que queda por decidir es si quieres que te haga sufrir un poquito o lo quieres rápido e indoloro.

Ahora.

Levanto mi pierna hasta la zona más sensible de su pañal y me agacho rápidamente para ponerme fuera del alcance de su arma. Dispara. Falla.

Grita de dolor y cae al suelo.Agarro la pistola por el cañon y forcejeamos. Intenta disparar, pero muerdo su dedo índice con fuerza y se lo inutilizo.

Robo el arma de sus manos y le golpeo la mandíbula con ella. Me subo a horcajadas encima de él y apunto a la cara. Parece inconsciente. Le hago cosquillitas. Abre los ojos.

-Maldito seas Mike. Aunque me mates, no cambiará nada. Ya hemos ganado.

- Tu no bebé, tu acabas de perder.

Disparo. Su sangre salpica mi cara. Está muerto. Pobre diablo.

Me incorporo y salgo del callejón. Limpio el arma con mi gabardina y la tiro en un contenedor. Nadie la buscará, es sólo otro cadaver de un malo.

Anochece mientras camino cojeando por la calle. Me vendría bien un médico...Creo que voy a hacerle una visita al viejo Steve.

4/15/2007

Despertando entre barrotes


Abro los ojos. Sigo encerrado. Siento el amargo sabor del chupete en mi boca. Sigo siendo humano. Tengo que dejar de ver tanta ciencia ficción.

Miro a los carceleros. Uno me mira divertido,disfrutando de mi cautiverio. Hijo de puta.

Tengo que salir de aquí. Piensa Mike, has salido de peores. Eres mas listo que ese bastardo. Tienes que escapar. Sally estará preocupada.

Me levanto y me acerco hasta los barrotes. Los dos carceleros me miran,atentos a todos mis movimientos. Clavo mi mirada en uno de ellos, mientras muevo el chupete con la lengua de un lado a otro de mi boca. Sigo mirándole y le hablo con voz grave y pausada.

- Eh,tu.

-¿Siii?


-¿ Me abres la puerta?

-No.

Mierda,intentemos el plan B.

-Porfaaaaaaaaaa.

-No.

Esto va a ser mas difícil de lo que creía. Piensa Mike,piensa.

-Pues si no me abres la puerta no respiro.

-Perfecto.

Tu lo has querido. Cojo todo el aire que puedo y lo coloco en mis carrillos. Detengo la respiración mientras sigo mirando fijamente a la cara del carcelero. Noto algo en su mirada. Esta a punto de derrumbarse. Lo noto.

Pasan los segundos. Empiezo a llegar al límite. Mi cuerpo lucha por respirar pero mi voluntad se lo impide. El carcelero comienza a temblar y me rehuye la mirada. Esta a punto.

Oigo una voz proveniente del pasillo. Debe ser el cambio de turno. Maldición,ahora que estaba a punto de convencerlo. Empiezo a marearme mientras los carceleros hablan entre si. Me miran de reojo, pero no tienen intención de liberarme. Caigo al suelo desmayado y me golpeo contra el suelo. Mala estrategia...

Despierto en una cama,atado. Las paredes son blancas y todo tiene un aire aséptico.Un cartel de una enfermera insultantemente fea me mira con un dedo en la boca,mandándome callar. Parece una especie de enfermería. Tiro de los grilletes de mis manos y pies, pero son firmes. Bueno,al menos has conseguido algo. Estas fuera.

Llevo puesto una bata verde de hospital,y casi puedo sentir el roce de las sabanas en mis partes. No creo que fueran a desvestirme así por un mareo.En la mesita puedo ver un bote de potitos sabor pollo y verduras abierto y con una cuchara dentro.Estate alerta,esto huele mal. Y no me refiero al potito.

-Hola Mike.


Giro mi cabeza. Una cara conocida.

-Hola,Srta Rogers.

-¿No te resulta familiar esta situación Michael? Tu,en la cama,y yo cerca de tí. Te guste o no,vuelves a ser mi paciente. Esto va a ser muy divertido.

4/02/2007

Encerrado



Abro los ojos. Estoy vivo. Bueno,eso ya es algo.

A mi alrededor ladrillo y rejas. Nada más. Ni una triste cama para descansar de los golpes. Te han pillado Mike.

Miro hacia la puerta. Esta hecha de barrotes,y a cada lado hay un guardia. Va a ser complicado salir de aquí. Siéntate viejo,hay mucho que pensar.

Involuntariamente me llevo la mano a la boca. No está el chupete.

Esa niña noventera te ha dicho que no eras humano...¿Qué querrá decir?

Necesito el chupete...

¿Era realmente la Srta Rogers?Y si es así,¿Porqué nos ha traicionado?

Necesito el chupete...

¿Porqué la gente se hace mullet?¿Existe alguna persona a la que le quede bien?

Necesito el chupete...

¿Porqué no puedo recordar nada de mi infancia?¿Qué me hicieron?

Necesito el maldito chupete...

Mi respiracion se acelera, comienzan a dolerme las articulaciones. Siento como mis músculos se hinchan y mi ropa empieza a crujir.

Los carceleros se giran y me miran. Hay miedo en su cara. ¿Qué me está pasando?

Intento hablar,pero todo lo que sale de mi boca es un gruniño incomprensible. El dolor se intensifica, mi piel empieza a transformarse en algo parecido al material que utilizan para hacer peluches,solo que mucho más duro y oscuro. El dolor estan intenso que comienzo a gritar.

En mi mente comienzan a brotar imágenes extrañas: Fuego,destrucción, bebés jugando con cachorritos en un jardín de infancia. Señoras mayores sacándose mocos y esculpiendo figuras demoniacas con ellos. Pierdo el control. ¡NECESITO EL CHUPETE!.

Uno de los carceleros corre hacia la salida,mientras otro me mira atónito. Comienzo a avanzar lentamente hacia la puerta. El carcelero retrocede mientras intenta desenfundar su arma. Pongo mis manos en los barrotes de la fuerza y estos ceden con facilidad. No se que me ha pasado, pero me va a ayudar a salir de aquí. Salgo de la celda entre los barrotes destrozados y miro al guardia fijamente. Me apunta con su pistola. Está temblando de miedo.Esta nueva parte de mí parece disfrutar con el terror ajeno. Se deleita.

Me acerco hacia él,crecido como un Dios. Nada puede hacerme daño en este estado. El carcelero dispara. Falla el disparo. Lo agarro por el cuello y lo lanzo por el pasillo. Puedo oir como crujen sus huesos al caer al suelo. Lo cojo y lo lanzo otra vez. El sonido me recuerda a algo,pero no recuerdo a qué. Lo sigo lanzando mientras pienso en el sonido. Nada,no me sale. Tal vez un huevo al freirse...o pisar un cucurucho...Bueno da igual.

Miro hacia el pasillo. Cuatro guardias me esperan armados y posicionados. Puedo oler su miedo desde aquí. Lanzo un aullido y corro hacia ellos. Acaba con ellos Mike,ahora eres un monstruo.

3/29/2007

Viejo y lento


-¿Quieres algo de beber Mike?.

-Si. Un vaso de horchata,con 2 ositos de gominola dentro y una pajita verde. Los ositos de gominola me gustan sin el azúcar de alrededor,por favor.

-¿ Y cómo quito el azúcar?

- Sally suele lamerlos antes de echarlos en la horchata.

-...De acuerdo. Ponte cómodo,vuelvo en un momento.

Me siento en el sillón,me quito los zapatos y pongo los pies encima de la mesa. Podría estar mas cómodo, pero hay que tener respeto, sólo soy un invitado.

Me fijo en la decoración de la casa. Menuda mierda hortera. No hay mucho más que comentar.

Me fijo en la Srta Rogers,con su jersey con estampados de ciervos,sus pantalones de chándal chillones y sus zapatillas de deporte cada una de un color. Me cuesta creer que sea ella, pero su explicación tenía sentido. Me mira,sonríe y lame uno de los ositos antes de echarlo en la bebida. Buena chica. Termina de preparar la horchata y se sienta en una silla enfrente de mí.

-Mike, ¿sabes qué eres en realidad?.

-¿Cómo?.

- No has llegado tan lejos como pensaba. ¿Recuerdas algo de cuando eras pequeño?

- No mucho,a veces me vienen cosas a la cabeza. Te recuerdo a ti, pinchazos, un tal Dr Kowalsky y poco más. ¿ A qué te refieres con qué soy en realidad?.

-Lo siento Mike,pero no puedo decirte nada. Solo te diré que lo que te hicieron de pequeño hizo que dejaras de ser...humano.

-¿Humano?Tienes que decirme más, tengo que saber la verdad.

- Lo siento... Me obligaron a hacerlo.

-¿Qué quieres decir?

Clic. Un sonido familiar, lo has oido miles de veces. Pero nunca tan cerca de tu nuca. Es el sonido del seguro de una pistola levantándose. Me giro, resignado,engañado. Una cara muy familiar. Maldito Bebé. Me las pagarás.

-Empieza a contar ovejas tipo duro,vas a tener un largo sueño.

Siento caer la culata en mi sien y puedo sentir el dolor seco antes de perder el sentido. Te estás haciendo viejo Mike...te han vuelto a pillar.

3/24/2007

Un encuentro decisivo


La lluvia cae sobre el asfalto de la calle Asdasdas. Cada vez se esfuerzan menos con los nombres de las calles. Es una zona modesta, recién construida, con edificios grises y enormes, tan grises como las caras de la gente que anda por la calle. Camino sin ninguna pista más que el arrugado papel que me dio Sally.

Miro los nombres en los buzones, pero no encuentro nada. Intento distraer mi cabeza riéndome de los apellidos graciosos que leo,pero no puedo apartar mi mente de la Srta Rogers.

Oigo unos pasos. Me giro. Bah, es sólo una niña de color. Su forma de vestir me hace pensar en series de los 90. Se queda quieta y me mira fijamente. La lluvia moja las cuentas de colores de sus coletas.

- Hola Mike, ha pasado mucho tiempo.

-¿Te conozco pequeña?

-Soy la Srta Rogers.

-No me tomes el pelo niña,eres joven y negra. La Srta Rogers tiene que ser casi una anciana.

-En mi familia cuando somos mayores nos volvemos niños negros noventeros. Sígueme Mike, tenemos mucho de que hablar.

-¿Cómo se que dices la verdad?

-¿Has visto alguna serie de negros en la que alguno de ellos sea malo?

- A mi Bill Cosby me daba mal rollo.

-Sígueme anda.

Sigo a la niña casi de forma automática,sin pensar. Sin sospechar.

Hay algo en ella que me recuerda a la Srta Rogers.

Hay algo en ella que me hace creer.

3/21/2007

Un paso más hacia la verdad



-¿Cómo la has encontrado?

-Puse su nombre en un buscador...La segunda coincidencia me llevó a una página de contactos algo especial.

-¿Especial?

-Sí. en esta pagina se dedican a buscar pareja a amantes de las marsopas.

-¿Hay tantos amantes de las marsopas como para emparejarse entre sí?

-No. Les emparejan con marsopas de verdad.

-¿Eso es legal?

-Eso parece. Por lo visto hay un vacío legal al respecto. Se olvidaron de incluir a las marsopas en la lista oficial de especies animales. Así,que tecnicamente,es legal acostarse con una.

- Interesante. Cuentame más.

-Tu querida enfermera es moderadora en el foro de la página.

Mike,recuerda...marsopas...¿dónde lo he oído antes?¡Se te escapa algo!.

-¿Puedes conseguir su dirección?

-Puedo darte la que pone en su perfil,pero no parece auténtica.

-Imprímela. Tengo que encontrarla.

-Pero Mike,es...muy sospechosa, por decirlo de alguna forma.

-Hazlo.

Cruzo la puerta con el papel en la mano. Pronto podré verla,y todo se aclarará. Sólo me queda encontrar esta calle...no me suena haberla visto:

c/ Asdasdas.

2/17/2007

Proteger y servir


Espero. Miro al techo y cuento desesperadamente los segundos. Espero.Tomo otro sorbo de café. Espero. Me meto el dedo en la nariz y saco un moco que parece un bígaro. Espero. Echo la cabeza hacia atras y mi mente viaja a otro tiempo...

- Stepanev,despierta.Nos vamos

- ¿Que pasa?

-Tenemos un 742 en la 5ª con Hallway.Es urgente.

-¿Otra pelea de cachorritos?

-Si. Esta ciudad empieza a apestar.

Llegamos.Allí estan. Listo para el ataque.Furiosos.Juguetones.La encarnación viviente del mal.

-Central,hemos llegado al lugar indicado. El primer sujeto es de raza Cocker.Cocker Spaniel. Color negro y unos 3 meses de edad. Lleva un pañuelo rojo en la cabeza y parece peligroso. El sujeto numero 2 es de raza mestiza y lleva un palo en la boca. Parece otra contienda por drogas. Tomamos posición.

Nos acercamos. Les damos el alto. Nos ignoran. Salen corriendo a sabiendas de que no dispararemos. No somos asesinos. Perseguimos al Cocker por un callejón.

-Parece que se ha esfumado Sargento Sánchez.

-Tiene que estar por aquí Stepanev. No puede haber ido a ningun sitio.Sigue buscando.

Sigo buscando mientras las piernas empiezan a temblar. No llevas mucho en esto, Mike. Ten cuidado.

De repente,ladridos.Un grito.¡¡Sargento!!. Me doy la vuelta y el corazón se detiene al verlo. Está encima de él. Le tiene inmovilizado. Saca su lengua y comienza a lamerle la cara. ¡Maldito cabrón! Reuno todo el valor que puedo encontrar:

-¡Manos arriba suéltalo!

-¿Guau?

-Te he dicho que lo sueltes,o te volare la cabeza.

El cachorro hace caso omiso y sigue dando tiernos lametones al sargento Sánchez. ¡Lo va a matar!

Vamos Mike,dispara. Tienes que hacerlo,o morirá. Vamos,es solo un maldito cachorro callejero. tienes que disparar...


...No...puedo...

Lo siento Sargento.

-Mike,despierta.

-¿Sally?

-Ven,creo que he encontrado algo.

2/08/2007

Rebuscando entre escombros


Otra mañana más. Estoy cansado. Pongo el chupete en mi boca antes de abrir siquiera los ojos. Estas jodido,Mike. Me dirijo al baño y veo mi demacrada cara en el espejo. Ayer fue un día duro de verdad. Veremos qué pasa hoy.

Me visto y salgo de casa corriendo. Llego tarde. Hoy ni la idea de ver a Sally me hace sonreir. Eructo y recito las vocales mientras lo hago. Vamos Mike, tienes que encontrarla.

No puedo dejar de pensar en la Srta Rogers. ¿Seguirá viva?¿Sabrá algo sobre mi pasado? Tendré que averiguarlo. Ahora le toca a Sally trabajar.

Llego a la oficina. Sally ya ha llegado,por supuesto. Siento como su mirada ciclopea me recorre mientras me quito el abrigo.

- Hola Mike.

- Hola Sally.Necesito que me hagas un favor.

- ¿Otro pollito sucio?

- No,es algo de trabajo. Quiero que encuentres a alguien.

- Eso esta hecho.

Me guiña un ojo y una verde legaña cae de su perfecto lacrimal. Si Dios existe,¿porqué deja que la lujuria tome la forma de esta mujer?.

La sigo hasta su mesa y enciende el ordenador. No puedo dejar de mirar las formas que parcialmente oculta su camiseta de Pokémon.

- Se apellida Rogers,es una mujer y es enfermera o similar.

- ¿No tienes algo más?

- Me temo que no, Sally. ¿Podrás hacerlo?

- Claro,pero me llevará un tiempo. He hecho café, porqué no esperas en tu oficina y te aviso cuando encuentre algo?

- Si,eso haré.

Sally emite un ruido grotesco con su garganta y escupe sobre el teclado,ahora manchado de verde. Lo extiende con ambas manos por todas las teclas y comienza a escribir. Así va mas rápido,dice.

Voy hacia la cafetera y me sirvo un buen café. Me siento y comienzo a leer el periódico con aire distante. Solo me queda esperar.