Palabra de Mike

Soy un maldito desastre. Pero aquí tenéis,una nueva entrega.

Por cierto, si alguien sabe la forma de poner en forma de lista todas las entradas sin que te filtre por año y mes,que se ponga en contacto conmigo a través de los comentarios. Muchas gracias.

PD: Para los nuevos, usad la lista de la derecha para leer la historia desde el principio y así enteraros mejor.
.Mike

5/14/2007

Salmuera,cigarrillos y un mirlo avispado.


-Mike,deja de chillar como una niña,esto ya casi está.

- No creo que los últimos tres pellizcos a la herida fueran necesarios.

-Eso es por no pasarte más a menudo a visitarme.¿Qué te ha tenido tan ocupado últimamente?.

Le cuento la historia a Steve como si nada hubiera cambiado desde la última vez que nos vimos. Es bueno darte cuenta de que aun tienes gente en la que se puede confiar.

-Joder Mike,tu siempre metido en lios. ¿Y no sabes nada de lo que esa zorra te ha hecho?.

-Nada Steve, ni siquiera se cuanto tiempo estuve allí. Sally estará preocupada.

-Hay un teléfono en la cocina, si quieres llamar a la oficina.

-Gracias,no tardaré mucho.

Voy a la cocina. Abro la nevera, a ver si hay algo de comer. Está más vacía que la mía, a excepción de un recipiente blanco en una de las baldas. Lo abro. Está lleno de lacasitos. Joder Steve,estás enfermo.

Marco el número de la oficina y compongo una imagen mental de Sally sentada en su silla esperando ansiosa mi llamada. Antes de que el segundo pitido suene descuelga el teléfono.

-¿Si?

-Hola muñeca.

- ¡Mike!Por el amor de Dios ¿Dónde te has metido?.

- Es una larga historia. Mañana iré a la oficina.¿Hay algo de trabajo?.

- Ha venido una mujer con pinta importante preguntando por tí, pero le dije que no estabas. Cogí su número.

- Buena chica. Por cierto, localiza la dirección de un taxista llamado Jack Sanders y envíale 12 pavos con cincuenta y dos y una bolsa de gusanitos. Sin Ketchup.

- Entendido Mike. Te he echado mucho de menos.

- Mañana te veo.

Cuelgo y me quedo un rato apoyado en la pared de la cocina. Yo también te he echado de menos, Sally.

Steve me interrumpe con su voz ronca.

-Mike, en cuanto a lo que te hicieron y demas, puedo conseguir algo de instrumental caro del trabajo y hacerte algunas pruebas. Seguro que encontramos algo.

-No te preocupes Steve,estoy bien. Si empeoro, se a dónde acudir. Gracias por la cura y el vendaje. Tengo que irme, tengo trabajo.

- Ni hablar tipo duro. Esa herida tiene que reposar al menos hoy. Tengo unas cervezas y hoy echan un documental sobre plancton. Te quedarás aquí y fingirás ser un tío normal y corriente que ve documentales con sus colegas mientras bebe cerveza. El trabajo puede esperar.

-Bueno,si insistes...

Abro una cerveza mientras me siento en el sucio sillón de Steve. Tiene razón. Los problemas pueden esperar un día. Miro de reojo a mi amigo y agradezco en silencio todo lo que está haciendo por mí. Probablemente mañana salga de aquí y no vuelva a verle en otroas 5 años, pero se que si alguna vez necesito algo, estará allí. Gracias Steve.

-Mike, atento, que empieza el documental, ¡y los primeros minutos pueden ser decisivos!

Me acomodo mientras bebo un fresco trago de cerveza y dejo que el comentarista me seduzca con su apasionante voz.El plancton, la última frontera...