
Saboreo la última magdalena del maletín mientras miro el número de teléfono escrito tras la foto. Marco los números uno a uno y las magdalenas intentas salir de mi estómago por donde entraron. Vomito estrepitosamente sobre la mesa. Hay fortunas que un sólo hombre no puede atesorar.
Me levanto con el teléfono en la mano a la espera de que alguien conteste a mi llamada. Click. Una voz fría y familiar me habla desde el otro lado. Es un contestador.
- Hola Mike. Sabía que al final entrarías en razón. ¿Te gustaron las magdalenas? Seguro que si. El sujeto de la foto se llama Howard Lindsen. Vive en un piso cerca del cruce de la 53 con Winimini.No creo que te hagan falta mas datos. Cuando acabes con él,llama a este número y dí: Cebolleta. Nosotros nos pondremos en contacto contigo. Hasta pronto Mike.
Winimini Street...eso esta a unos diez minutos en coche. Cuanto antes me ponga en marcha mejor.
- Sally, voy a salir. He vomitado en el despacho. Limpia un poco cuando puedas.
Con presteza,la sensual muchacha se dirige a mi mesa,se tumba y comienza a revolcarse en el vómito. A continuación se incorpora y comienza saltar agitando los brazos y flexionando las rodillas. Esta haciendo "El pollito sucio". Solo ella sabe como volverme loco.
- Ahora no Sally,tengo trabajo.
Cierro la puerta tras de mí y no miro hacia atrás. Hoy voy a manchar mis manos de sangre. Una vez más.



